Mientras Estados Unidos eleva la retórica contra Irán, Washington lleva adelante otra guerra clandestina contra Pakistán, en la que la CIA y los servicios secretos pakistaníes, el ISI, son los protagonistas de una trama en la que participan el Mossad, el MI6 y el DGSE francés y una serie de organizaciones terroristas creadas y financiadas por los organismos de inteligencia estadounidenses para atraer y desgastar a la Unión Soviética en el capítulo final de la Guerra Fría, y ahora son la excusa para la presencia occidental en la región. Armas nucleares, China, Rusia, Irán y la India son los ejes de este conflicto.
